Existen tres tipos de planes alimenticios:
Aunque siguen diferentes métodos, todos motivan al cuerpo a que recurra a sus reservas de energía (que están presentes en las grasas) para seguir funcionando.
Al hacer una dieta baja en calorías, los alimentos que aportan energía se limitan. Una caloría es la cantidad de calor necesario para aumentar en un grado la temperatura de un gramo de agua. Los seres vivos obtienen esa energía a partir de los alimentos; por ejemplo: un gramo de grasa provee unas nueve calorías, mientras que un gramo de proteínas aporta solo cuatro.
Al hacer una dieta baja en carbohidratos, se limita el consumo de azucares y almidones que se encuentran en el pan, pastas, harinas e incluso frutas y algunos vegetales. Los carbohidratos son la principal fuente de energía de nuestro cuerpo, el cerebro y el sistema nervioso, sirven en la formación de tejido nuevo y en la reparación de estructuras.
Al hacer una dieta baja en grasas, Se limitaran el consumo de los alimentos que contienen grasa aquellos de origen animal. Las grasas permiten la absorción de algunas vitaminas , y almacenan energía, por lo que se dará preferencia a los aceites vegetales.